LA

viernes, noviembre 6

HABLANDO SOLA

Soy de las que piensan que si hablo sola, no tiene nada de malo. Soy de las que no tienen blog, porque prefiero vivir la vida, que escribirla. Los que escriben blogs no tienen vida, se la pasan en la computadora todo el día, aburridos o deprimidos.

Regresando a mi tema. Soy de las que hablan solas. Con el tiempo dejó de importarme. No es raro que una persona me vea hablando sola. Los fines de semana hablo sola en las tiendas.

Estaba en la GAP, y no me di cuenta que estaba hablando sola. Estaba en el vestidor probándome una falda.

—Esta falda le va gustar mucho —dije—, claro que le va gustar, aunque no nos veamos tan seguido, no importa, yo entiendo su situación.

—Tú también hablas sola —dijo una voz proveniente del otro vestidor.

UNA MUJER Y UN HOMBRE

Me dijo que se sentía sola en el Distrito Federal, que no conocía a nadie, y que estaría ahí por unos días, divagando por la gran urbe sin conocer a nadie (iba a un curso). Le daba miedo que le pasara algo, que la asaltaran. Se me hizo fácil darle el teléfono de mi tío.

—Qué bárbaro —me dijo después—, nunca pensé que un hombre de 60 años pudiera hacer tantas cosas.

—Será que es pintor —le dije—, y los pintores llevan vidas fuera de lo normal, vidas que los mantienen jóvenes.

sábado, agosto 16

Monalisa

—¿Y la muchacha?

—Lo invitan a todas las fiestas. ¿Ya te la acabaste, pido más? Antes de que se acaben.

—¿Cuáles fiestas?

—Llámale a la muchacha, ¿por qué no viene?

—Lo he visto en varias. Siempre está rodeado de mujeres, pero nunca dice nada. Se queda callado. Piñatas. A lo mejor anda perdida.

—Creo que ya se acabó. Me ando secando.

—Los autistas tienen mucho pegue con las mujeres, ¿no sabías? como los gays. A lo mejor es autista. Ahí viene Tinker, Tinker Bell.

—¿Autista? Aun no sale del clóset.

—Se la pasa callado, no sé cómo le hace, no dice nada y tampoco toma alcohol, solo le hace compañía a la gente.

—Entonces gay.

—Y dale.

—Los gays no toman, se cuidan la figura. Ya llegó Tinker.

—Los autistas tienen comportamientos parecidos. Se quedan callados, sonriendo, captan el panorama.

—Le da confianza a la gente. Nunca rechaza una invitación. Va a todas las fiestas. El otro día una persona lo invitó a una fiesta difícil, para que le diera ánimos, una fiesta familiar, con vecinos y todo.

—Corazón, ¿nos traes de las mismas?

—No hay, se acabaron. Solo queda soda.

sábado, enero 5

Conserjes

Uno no imagina las historias, hasta que las escucha de parte de unos conserjes. Se trata de una pareja que hace el aseo en el edificio donde trabajo. Al parecer, por los horarios que manejan, les ha tocado vivir una serie de situaciones. Empiezan su jornada cuando todos se van, a eso de las 6 de la tarde, y se van hasta la madrugada. De forma que han visto cosas. Una cosa fue un fantasma, que el hombre me confesó. Se trataba de una mujer escultural, me dijo. Yo estaba en la escalera, tomando un breik, cuando oí unos tacones. Voltee hacia el puente, y vi una mujer alta, en minifalda, caminado. Cuando cruzó el puente, la perdí de vista, por lo que corrí para seguir viéndola, pero para mi sorpresa, no la volví a ver. Pensé que se había escondido en la pared, pero era imposible. El caso es que el conserje estaba seguro de haber visto un fantasma. Entre otras cosas que han visto, son personas que viven en sus carros. Quizá no tienen casa, me dijo, y viven en sus carros. Los estacionan en las partes obscuras y ahí pasan la noche. Al día siguiente los ves irse a sus trabajos, bien vestidos y todo. También les ha tocado presenciar robos. Una vez robaron una oficina, dijo él, se llevaron una computadora. Otra noche se robaron un carro. También se juntan mujeres, dijo él, usted sabe. Se estacionan con sus clientes y solo se ven los cuerpos en las sombras. Hay de todo, dijo la mujer de la pareja. A veces hace frío, a veces llueve, a veces se oyen ruidos. Sí, dijo él, a veces una familia de mapaches. Viven en los árboles. En la noche salen por los pasillos y buscan comida. Los ves pararse en sus dos patas y se ven muy altos, te dan miedo porque ya no temen a los humanos, están acostumbrados. Luego, dijo la mujer, ves a vagos que viven en los contenedores de basura. Uno va a tirar la basura y se enojan si haces ruido.

Yakiudon

Fui a comer con un amigo a un restaurante oriental. Anteriormente me había enfermado en ese mismo lugar al comer pollo, de forma que en esta ocasión ordené un yakiudon. Lo cual es un platillo con fideos y verduras. Mira esa mesera, dijo mi amigo. Está bien buena, siempre que vengo me saluda. Se trataba de una mujer oriental de pelo corto. Alta y de buen cuerpo. La comida llegó. Hicimos charlas y más tarde salimos del lugar. En la calle, al subir al carro, noté unos lentes tirados al lado de un carro. Eran unos lentes de aumento. Mira, le dije. Los tomé del suelo, y pensando que quizá se le habían caído al dueño, los puse en el carro de al lado, en la manija de la puerta. Cuando nos íbamos, noté que la mesera del restaurante salía y llegaba al carro. Tomaba los lentes.

domingo, junio 24

Casa

Hace poco fui a visitar una primaria para hacer un trámite. La escuela, que poco a poco ha ido creciendo, como muchos planteles escolares, adquirió una propiedad aledaña, una residencia de 2 niveles, y la adecuó a su conjunto. De esta forma, lo que antes era una casa residencial, es ahora el edificio administrativo de la escuela. Es común que conviertan espacios habitacionales en otro uso, una escuela, un restaurante, a veces convierten hospitales en escuelas. Como que los diseños de casas tienen cierta intimidad que se traduce bien a otros usos, y le dan un toque ameno al diseño. Lo interesante de esta casa es que yo la visitaba de chico, porque era la casa de un amigo. Así que mientras caminaba por los pasillos del segundo nivel, recordé cuando lo hacía de pequeño, cuando me quedaba a dormir ahí. Lo que antes era la habitación de su hermana, ahora es la oficina de la contadora, y así. Cierta nostalgia, una huella, de que el tiempo pasa, y las cosas se van mutando. A veces quedamos unos para observar estos cambios, para presenciarlos, darles algún sentido.

jueves, junio 21

Diario y longevidad

Este post nació de forma extraña. Escribía otras cosas en mi pc, hablaba con alguien que le gusta escribir diarios, y el recuerdo de algo que leí hace unos días vino a mí. Y es que al parecer funciona. Leí que el hombre más longevo del mundo vive en Japón (Japón tiene el índice más alto de longevidad). Tiene cerca de 114. Le preguntaron cuál era su secreto de longevidad. Dijo que no beber alcohol, no fumar cigarrillos, tomar un vaso de leche diario, y levantarse a las 6 de la madrugada a escribir sus diarios, que mantiene desde los 50 años. Me dejó una huella su respuesta. Y es que no beber alcohol y no fumar tiene razón, pero escribir un diario no me lo esperaba. Al parecer yo practico las cuatro, no beber, no fumar, escribir y tomar leche, más otra: meditar. A ver qué pasa.

miércoles, junio 20

Piel abierta

Me corté el dedo con cierta vehemencia, en la ducha, mientras bañaba a mi hijo. Traté de levantar un contenedor donde guardan sus juguetes de baño, cuando no advertí la presencia de una navaja de afeitar (que algún adulto dejó por ahí). Pues eso, el dedo meñique salió afectado, y luego hubo sangre, porque ese tipo de cortes son escandalosos. Me llevó al recuerdo de cuando me corté de forma similar en la universidad cuando hacía una maqueta y cortaba cartón con una navaja. Vaya, qué lindo es sentir la piel abierta (jaja). El caso es que traté de disfrazar la escena y puse el dedo bajo el agua para que mi hijo no se diera cuenta y no se aterrorizara. Así, poco a poco, fui bajándole de importancia a lo que en un momento parecía insuperable. La herida se calmó, y después pude ponerle una curita. Qué cosas, lo que es no prestarle importancia a algo, y dejar que la naturaleza se encargue de ello.

martes, junio 19

Agradecer


Por esta vida uno va, viviendo los días, conociendo gente, personas que van compartiendo con nosotros sus vidas. Vidas cruzando por vidas, días cruzando los días. Vamos pues, por inercia, unos. Otros vamos mediante una consciencia interna de las cosas. Vivir con estilo espiritual, vivir con la noción de algo más grande que tenemos aquí, en lo tangible. Vamos pues, viviendo los días, escribiendo, pensando, trabajando, queriendo, pero es solo la superficie. La verdadera situación está más allá de lo tangible. Vamos pues, viviendo la vida, conociendo gente, teniendo experiencias, pero hay que recordar que esto es una experiencia temporal en lo físico, que estamos aquí para hacer lo mejor posible, aportar algo, ser positivo, agradecer, siempre agradecer.